En 1987 nace la idea de un joven emprendedor, quién estaba interesado por el negocio de los helados ya que frecuentemente visitaba la heladería de su amigo, un inmigrante italiano, y veía cómo la gente disfrutaba al consumir tan delicioso producto. Con un pequeño capital compró su primera fabricadora de helados artesanales y en un modesto local abre por primera vez sus puertas “Helados 5/25”.
Dedicación, esfuerzo, trabajo fueron las palabras claves en esta fábrica artesanal, que día a día iba creciendo más gracias a la fidelidad de sus clientes.
Es así como su dueño, Walter Castillo pudo viajar al país por excelencia en helados: Italia. Allí se capacitó y aprendió los secretos de los mejores helados. Con el tiempo pudo comprar su terreno propio donde soñaba construir esa fábrica modelo tal cual como las vistas en los países europeos.
El sueño se hizo realidad, era la temporada del año 99 y la gran fábrica estaba en marcha.
Helados 5/25 era en parte lo que había soñado, pero todavía faltaba mucho más...
Gracias a esta tecnología se abrieron las puertas de otros mercados, así se llegó a la creación de otras marcas como Misil, Il gusti, Happy Ice...

Pero su demanda era cada vez más, más las exigencias de esos nuevos mercados, además muchos querían ser parte de Helados 5/25 con su propio negocio. Las necesidades de los clientes eran otras, entonces el equipo de colaboradores de Helados 5/25 empezó a desarrollar una nueva idea, para poder llegar a más clientes, a lugares más distantes.... Así nació la idea de las franquicias “Il Gusti”. Todo el equipo se puso en marcha, cada uno trabajó desde su área para un mismo objetivo.
La idea fue anunciada en distintos medios. Así empezaron a llegar los distintos inversionistas de diferentes lugares. A cada uno se lo atiende en forma personalizada, dándole a conocer los secretos del negocio. Y se empezó a trabajar para la apertura de ellas: se contrató una carpintería para la realización de los muebles, se armó la cartelería exterior e interior con la foto de los productos, distintos sabores y precios; se ideó un uniforme especial confeccionado según las normas de higiene. Se trajeron desde importantes fábricas de Buenos Aires más de freezer, mesas y sillas.
Comenzó el acondicionamiento de cada uno de los locales, se trabajó arduamente para que cada uno de ellos luciera en forma perfecta y todos fueron supervisados por el departamento de comercialización. Se imprimieron los volantes de inauguración con distintas promociones, se creó la propia mascota de las franquicias: Il Gustisaurio, se llevó la publicidad por cada barrio de cada franquicia, se vio en los diarios, televisión y se escuchó por radio la publicidad de “Il Gusti”... Ya estaba funcionando todo tal cual como se había imaginado.
Los franquiciados accedieron de forma rápida y sencilla a su propio negocio, encontrando una solución inmediata, ya que Helados 5/25 amuebla sus locales, les da una extensa capacitación tanto en la forma de llevar el negocio como en la atención del cliente.
De esta forma Helados 5/25 pudo llegar a más lugares con más bocas de expendio, dándoles a los clientes comodidad, un excelente producto y la misma atención y servicios que en el local de ventas de su fábrica.
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